En un escenario de trauma severo, el problema rara vez es saber qué hacer. El problema es el orden: bajo presión, con un paciente que se desangra y un entorno que puede seguir siendo peligroso, decidir sobre la marcha cuesta segundos que el paciente no tiene. El protocolo MARCH existe precisamente para eso: convierte la atención inicial del trauma en una secuencia memorizable que prioriza lo que mata más rápido.
Es el corazón del enfoque del curso TCCC (Tactical Combat Casualty Care) y, con matices, también del entorno de rescate civil. En esta guía repasamos cada letra: qué evalúas, qué intervienes y, sobre todo, por qué la hemorragia masiva va primero.
Qué significa MARCH y por qué reordena el ABC clásico
Durante décadas, la enseñanza del trauma giró en torno al ABC: vía aérea primero, luego respiración, luego circulación. Esa secuencia sigue siendo válida en muchos contextos, pero el análisis de las muertes potencialmente evitables en escenarios tácticos mostró un patrón claro: una proporción muy alta de esas muertes se debía a hemorragia externa controlable, no a un problema de vía aérea.
De ahí nace MARCH, un acrónimo que sube la circulación al frente de la fila:
- M — Massive hemorrhage (hemorragia masiva)
- A — Airway (vía aérea)
- R — Respiration (respiración)
- C — Circulation (circulación)
- H — Hypothermia / Head (hipotermia y trauma craneal)
No es un capricho nemotécnico: el orden refleja el tiempo que tarda cada amenaza en provocar la muerte. Una hemorragia arterial mayor puede ser letal en minutos; por eso se atiende antes incluso que la vía aérea.
M — Hemorragia masiva: detener el sangrado antes que nada
Qué evalúas
Buscas hemorragia externa que comprometa la vida: sangrado pulsátil o abundante, charcos crecientes, ropa empapada, amputaciones. La evaluación es rápida y dirigida, con foco en las extremidades y en las uniones (axila, ingle, cuello), donde el control es más difícil.
Qué haces
El control de la hemorragia es la primera intervención. En sangrados de extremidad que no ceden con presión, el torniquete es la herramienta de elección, colocado alto y apretado hasta detener el sangrado. En zonas donde el torniquete no aplica (uniones, tronco), se recurre a empaquetamiento de la herida con apósito hemostático y presión directa sostenida.
La lógica es simple y contundente: de nada sirve una vía aérea perfecta si el paciente se queda sin volumen circulante. Por eso M va primero.
A — Vía aérea: mantenerla permeable
Qué evalúas
Una vez controlado el sangrado mayor, valoras si la vía aérea está permeable: nivel de conciencia, capacidad de hablar, presencia de obstrucción, sangre o secreciones, signos de trauma facial o cervical.
Qué haces
Las maniobras escalan según la situación: posicionamiento y maniobras manuales de apertura, posición lateral en el paciente que la tolera, y dispositivos de vía aérea según el nivel de formación y el contexto. El objetivo es mantener la vía permeable sin perder de vista la columna cervical cuando el mecanismo lo sugiere.
R — Respiración: descartar y tratar el compromiso torácico
Qué evalúas
Aquí el foco está en las lesiones torácicas que matan: heridas penetrantes en el tórax, dificultad respiratoria progresiva, asimetría en la expansión, signos de neumotórax. Expones el tórax y lo inspeccionas de forma completa, incluyendo la espalda y las axilas.
Qué haces
Las heridas torácicas abiertas se manejan con sello torácico. Ante sospecha de neumotórax a tensión —deterioro respiratorio y hemodinámico progresivo en un paciente con trauma torácico—, la descompresión es la intervención que salva la vida, siempre dentro del alcance de competencias del rescatador. La R obliga a pensar el tórax como una unidad: lo que entra de aire y lo que se acumula en el espacio pleural.
C — Circulación: reponer y vigilar la perfusión
Qué evalúas
Reevalúas todo el control de hemorragia ya realizado (¿los torniquetes siguen efectivos?, ¿el empaquetamiento aguanta?) y valoras el estado circulatorio: pulso, color y temperatura de la piel, estado de conciencia como marcador de perfusión cerebral.
Qué haces
Esta fase incluye el acceso vascular y la reanimación según protocolo, con una filosofía moderna que evita la sobrecarga de líquidos y prioriza el control definitivo del sangrado. La C no reemplaza a la M: la confirma y la sostiene en el tiempo.
H — Hipotermia y trauma craneal: proteger lo que ya ganaste
Qué evalúas
Buscas signos de hipotermia (un enemigo silencioso en el paciente sangrante, porque agrava la coagulopatía) y reevalúas el estado neurológico en busca de deterioro asociado a trauma craneal.
Qué haces
Prevenir la pérdida de calor es una intervención activa, no un detalle: retirar ropa húmeda, aislar del suelo, abrigar. En el componente de trauma craneal, el manejo se orienta a mantener una buena oxigenación y perfusión, y a evitar factores que empeoren la lesión cerebral secundaria. La H cierra el ciclo protegiendo la fisiología del paciente que acabas de estabilizar.
Por qué el orden importa tanto
La fuerza de MARCH no está en la lista, sino en la jerarquía. Cada letra está colocada según la velocidad con la que esa amenaza puede matar:
- La hemorragia masiva mata en minutos y muchas veces es controlable con las manos y un torniquete: por eso encabeza.
- La vía aérea y la respiración comprometen la oxigenación, pero suelen dar un margen algo mayor que una arteria seccionada.
- La circulación y la hipotermia/trauma craneal consolidan y protegen lo logrado.
Memorizar la secuencia libera capacidad mental para lo difícil: ejecutar bien cada técnica mientras el entorno cambia.
Errores frecuentes en la aplicación de MARCH
- Saltarse la M por inercia del ABC. Quien aprendió el ABC clásico tiende a ir a la vía aérea primero. En trauma con hemorragia visible, eso cuesta vidas.
- Torniquete mal colocado. Poco apretado (no detiene el sangrado arterial) o aflojado de forma prematura. Si no cede el sangrado, hay que reevaluar y, si corresponde, colocar un segundo torniquete.
- No exponer para evaluar. Sangrados en la espalda, axilas o uniones pasan inadvertidos si no se inspecciona de forma completa.
- Olvidar la reevaluación. MARCH no es de una sola pasada: un torniquete puede dejar de ser efectivo y una respiración estable puede deteriorarse. La C reevalúa lo hecho en la M.
- Subestimar la hipotermia. Mantener al paciente abrigado no es comodidad: es parte directa del control del sangrado, porque el frío empeora la coagulación.
- Perder de vista la seguridad de la escena. En entorno táctico, el control del sangrado y el momento de cada intervención dependen de si la amenaza sigue activa.
De la teoría a las manos: dónde formarte
MARCH se entiende leyéndolo, pero se domina practicándolo: colocar torniquetes contra reloj, empaquetar heridas, sellar tórax y reevaluar bajo estrés hasta que la secuencia salga sola. Esa repetición guiada es justamente lo que diferencia un protocolo memorizado de uno aplicable.
En Update Capacitación, centro autorizado NAEMT, dictamos el curso TCCC para personal de las Fuerzas Armadas y de Orden y Seguridad, donde el control de hemorragias bajo el esquema MARCH es el eje, con práctica de torniquete, empaquetamiento, manejo de vía aérea y tórax. Si tu desempeño es civil —seguridad pública, eventos masivos, primera respuesta—, el curso equivalente es el curso TECC (Tactical Emergency Casualty Care), que adapta los mismos principios al medio civil; y para la atención prehospitalaria general del trauma, la base es el curso PHTLS.
Conocer MARCH es el punto de partida; llevarlo a las manos con instructores y simulación es lo que marca la diferencia. Elige el programa según tu rol y agenda tu formación en Update Capacitación.
Preguntas frecuentes
¿Qué significa MARCH en el contexto del TCCC?
MARCH es un acrónimo que ordena la atención inicial del trauma: M de Massive hemorrhage (hemorragia masiva), A de Airway (vía aérea), R de Respiration (respiración), C de Circulation (circulación) y H de Hypothermia/Head (hipotermia y trauma craneal). El orden prioriza las amenazas según la velocidad con la que pueden causar la muerte.
¿Por qué la hemorragia masiva se atiende antes que la vía aérea?
Porque una hemorragia arterial mayor puede ser letal en pocos minutos y, en muchos casos, es controlable de forma rápida con presión directa, empaquetamiento o un torniquete. El análisis de las muertes potencialmente evitables en trauma mostró que el sangrado externo controlable era una causa principal, por eso MARCH lo coloca primero, incluso antes que la vía aérea.
¿Cuál es la diferencia entre TCCC y TECC?
Ambos comparten los principios de priorización y control de hemorragia, pero el TCCC (Tactical Combat Casualty Care) está orientado a entornos de combate y de alto riesgo, mientras que el TECC (Tactical Emergency Casualty Care) adapta esos mismos principios al medio civil, como seguridad pública, eventos masivos y primera respuesta no militar.
¿Cuáles son los errores más frecuentes al aplicar MARCH?
Los más comunes son ir a la vía aérea antes de controlar la hemorragia por inercia del ABC clásico, colocar el torniquete poco apretado o aflojarlo antes de tiempo, no exponer al paciente para detectar sangrados ocultos, omitir la reevaluación y subestimar la hipotermia, que empeora la coagulación.
¿Dónde puedo formarme en el protocolo MARCH en Chile?
En Update Capacitación, centro autorizado NAEMT, el protocolo MARCH se entrena en el curso TCCC (dirigido a Fuerzas Armadas y de Orden y Seguridad) y, para el ámbito civil, en el curso TECC. Ambos incluyen práctica guiada de control de hemorragia, vía aérea y tórax. Elige según tu rol y revisa las próximas fechas.